EL NEGRO FUTURO DE LOS REPRESORES

Angélica Mora Beals

Ante la brutalidad de los últimos días en Cuba contra opositores pacíficos, muchos hemos perdido por momentos el aliento.

Basta ver las imágenes, con los rostros de víctimas y verdugos... y una multitud contemplativa, para ver donde está la tragedia. Es una lucha entablada hasta ahora sin apoyo del público. Los cubanos, en su mayoría, todavía contemplan impávidos lo que ocurre y como ovejas que van al matadero parece que no quieren ver que el drama de Cuba, como nación, también les corresponde.

Los integrantes de los CDR y las turbas que ejecutan complacidas las órdenes de atacar a los activistas, parece que nunca han pensado que el gobierno actual puede acabar, tal como han terminado otros regímenes de fuerza en el mundo, en estos últimos años.

Los represores deberían tener en cuenta que los grandes cambios son imparables, como lo fue la desintegración de la Unión Soviética y la Caída del Muro de Berlín.

Una señal notable de debilidad que puede conducir a cambios es el socio de Caracas: Primero Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro han sido quienes han otorgado hasta ahora el vital apoyo financiero.

Pero Maduro está teniendo su propios problemas y es cosa de poco tiempo ver cómo el chorro de ayuda, que subvenciona al gobierno de La Habana, dejará por fuerza mayor de fluir como lo ha hecho hasta hoy. Cuando esto ocurra, La Habana estará en serios aprietos... junto a su cohorte de represores.

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image