LOS "PELIGROS" DE OBAMA

Hugo J. Byrne

Los parcializados medios de comunicación en Estados Unidos, en tanto que hacen lo inaudito por ignorar la sospechosa actuación de la Casa Blanca en el escándalo “Benghazi-Gate” (el que parece complicarse más con cada día que pasa), presentan a Obama ahora como el héroe resoluto y sacrificado que enfrenta sin temor los embates de “Sandy”. “Sandy” es el nombre con que el servicio meterológico ha bautizado al huracán que amenaza asolar este lunes la costa este de la nación. 

El cine silente creó un modalidad llamada “suspenso”, la que eventualmente culminara en un género cinematográfico de gran éxito, consagrado muchos años después por directores del talento de Alfred Hitchckok.  Las primeras versiones del “suspenso” cumplían el doble propósito de asustar y hacer reir al público.  Nadie tomaba demasiado en serio las peripecias de comediantes como Harold Lloyd o Buster Keaton.   

Entre todos estos pioneros de la industria se destacó una joven que de alguna forma siempre incurría en la furia del odioso villano, en una serie de episodios inverosímiles que se sucedían como longanizas interminables en cada matinee semanal.   Era la versión cinematográfica de la “novela por entregas” del siglo XIX, antecesora de las novelas radiales y televisadas. 

Al final de cada episodio la heroína encaraba un final inminente y dramático, ya porque un villano con bombín y bigotes de manubrio la había lanzado encerrada en un barril a una catarata, o amarrado a las líneas paralelas de un enorme tren de carga que se aproximaba inexorablemente y a gran velocidad.  La heroína de esa serie se llamaba Paulina (“Pauline”). 

Demás estaría agregar que en el episodio siguiente se veía cómo Paulina sobrevivía por milagro en la última fracción de segundo. Esa archifamosa serie fue titulada “Los Peligros de Paulina” (“The Perils of Pauline”).  Durante la segunda mitad del siglo XX Hollywood hizo una comedia con el mismo nombre y sobre el mismo tema, con Betty Hutton en el papel estelar. 

Todo el barullo ridículo de ahora se centra en que el Presidente se ha visto forzado a cancelar una concentración popular en apoyo a su candidarura en el Estado de Florida y que esto sea probable que ocurra en otros estados del este durante estos ocho días antes de las elecciones presidenciales de noviembre 6. 

Entre ellos, varios estados como New Hampshire, Virginia y Ohio, en los que Obama ganara por márgenes muy modestos en el año 2008 y que hoy se consideran empatados en las encuestas. Esta mañana el respetado encuestador Rasmussen sitúa por primera vez al ex gobernador Romney con dos puntos porcentuales de ventaja sobre Obama en Ohio.  

Particularmente preocupado por esa situación está el Huffington Post, “blog” “liberal” asociado con “America On Line”.   Es justo mencionar que Huffington ha sido uno de los muy pocos medios en cubrir con alguna consistencia los trágicos acontecimientos en Benghazi.  

Mi análisis sobre probabilidades en nov. 6 sigue siendo de pronóstico reservado.  El llamado “momentum” de Romney aparentemente continúa.  Pero esto debe balancearse contra el impacto del voto temprano, en aquellos estados donde se permite.   

El voto temprano (“early voting”) no debe confundirse con el voto por correo.  Este último es primordialmente el de los llamados “seniors” (como en el caso de un servidor de los lectores) y en las Fuerzas Armadas y, en general, tiende a ser conservador.  El otro aparenta favorecer la candidatura demócrata, pues empezó mucho antes del debate del 3 de octubre, cuando la ahora eclipsadada ventaja de Obama era aún evidente.  Se dice que en algunos estados más del 25% de los electores ya votaron.  

El huracán “Sandy”, de acuerdo a los más sofisticados artefactos de detección y los más sesudos profesores en meteorología, es potencialmente el más peligroso en una centuria.   El peligro inminente es a vidas y haciendas

Sin embargo, también puede tener un impacto extraordinario en las comunicaciones.  Las escuelas en muchas áreas cercanas a las costas del noreste norteamericano permanecerán cerradas este lunes y el martes, creando un verdadero problema para los padres.  Aunque aún falta 8 días para los comicios, no se puede predecir el impacto en las comunicaciones y en el abasto de energía eléctrica de la que tanto necesitamos para subsistir.  Las inundaciones podrían aislar parcial o totalmente ciertas localidades durante semanas.  De cómo una situación como esa pueda afectar la asistencia a una actividad cívica que es y debe ser totalmente voluntaria no puede subestimarse. 

¿En qué dirección afectará “Sandy” la elección presidencial?  Nadie lo sabe y quien trate de demostrar lo contrario estaría tratando de tomarnos el pelo.  Quienes me leen en la red tienen acceso a estas líneas en cuanto termine el último párrafo.   Aquellos lectores que siguen mis divagaciones en letra impresa, quizás tengan ya una idea de los resultados cuando me hagan el honor de leerlas.  

 

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image