SOBRE MENTIRAS Y OCULTAMIENTOS

Por Hugo J. Byrne

 

Sabemos que los políticos prometen y nunca cumplen. Con raras excepciones, todos los políticos mienten. ¿Recuerdan a Fidel Castro prometiendo que respetaría siempre el derecho de todos los ciudadanos, ricos o pobres, blancos o negros, humildes o prominentes? Y a ese criminal ni siquiera lo elegimos. Sin embargo, hay mentiras y hay mentiras. Todas las mentiras no poseen la misma densidad, el mismo volumen ni el mismo peso. 

Consideremos al presidente de Estados Unidos, Barak Hussein Obama y sus falsas promesas electorales. Durante su campaña del 2008 nos aseguró que su prioridad era poner en práctica políticas conducentes a restaurar la economía norteamericana, pero después de ser electo dedicó su mejor esfuerzo a imponernos el Obamacare, que considera ahora su logro mayor, aunque la medida continúe siendo altamente impopular y decididamente ruinosa al país y a los contribuyentes.  

No obstante, la promesa de Obama de presidir una administración totalmente cristalina y abierta al escrutinio público, fue su mayor mentira. Por eso dedico este trabajo enteramente a las muchísimas maneras en que Obama ha hecho de su administración la más secreta y conspirativa en la historia de Estados Unidos. 

Es un hecho que la identidad real y el verdadero origen de Obama permanecen en el más profundo misterio. Quienes esperen que me refiera ahora a su lugar de nacimiento van a quedarse con un palmo de narices. No me refiero a eso, sino a todo lo demás¿Quién es Obama? ¿Cuál es su pasado real? ¿Cuáles sus verdaderas intenciones y agenda política?  

Nunca ha habido un ejecutivo en Estados Unidos cuya retórica original difiera tanto con su proceder. Eso ha variado algo durante la presente campaña, porque la evidencia de su radicalismo empieza a ser tan abrumadora que, resignándose a la pérdida del voto independiente, Obama sólo procura estimular y mantener su base política.  

Obama y sus partidarios demandan que Romney publique todas sus declaraciones de impuestos y el eco de esa demanda en los medios es igual que un cañonazo en una caja de resonancia. Por contraste, la mayoría de los créditos universitarios de Obama permanecen sellados, incluyendo su tesis de grado. Sus calificaciones de Harvard nunca se han hecho públicas ¿Por qué? ¿Por qué la prensa no los demanda? ¿No eran sus merecimientos académicos el origen de su exaltación política? Su GPA en el Occidental College es de B+. Amigo lector; ese grado no es extraordinarioNi siquiera es poco común

Los medios de comunicación presentan a Obama como un gran orador y extraordinario en el debate. Citan como prueba sus debates con el Senador John McCaine. Sin menoscabo de que Obama superara a McCaine, permítame el lector la opinión de que eso tampoco es un logro extraordinario. A los 77 años de edad puedo cargar más peso que el que podría cargar una de mis nietas que sólo tiene 3 y medio. Pero tengo un hijo de 44 quien podría cargarla a ella y a mí simultáneamente y sin esfuerzo. 

La oratoria brillante es facilísima... cuando se lee de un “teleprompter” algo que nadie sabe quién lo escribió. Si el lector lo duda, puede preguntarle a cualquier presentador de televisión. Cuando el teleprompter está ausente es que suceden las pifias de Obama. Cómo la notoria del “idioma austriaco”, la de los “57 estados de la Unión”. O la más reciente de que “si usted tiene éxito en su negocio no se lo debe a sus propios esfuerzos, sino al apoyo que le brinda el estado”. De ser cierta esa barbaridad ningún negocio fracasaría. ¿Por qué están desempleados entonces los 1,000 antiguos operarios de “Solyndra”, donde el tan exitoso estado malbaratara medio billón de dólares de los contribuyentes?  

En la opinión de muchos entre esa misma prensa “liberal” que apoya a Obama incondicionalmente, el ex-gobernador Romney superó a todos sus oponentes republicanos en todos los muchos debates durante las primarias de ese partido, menos en dos. Entre quienes siguen de cerca los vaivenes de la política doméstica de Estados Unidos, nadie imaginaría una ventaja para Obama en un debate “one on one”, digamos, con el antiguo Vocero de la Cámara, Newt Gingrich. 

Obama ha violado la Ley de Libertad de Información (“Freedom of Information Act”) más que ningún otro presidente desde que dicha dicha resolución congresional se convirtiera en ley. Por el contrario, ha castigado a quienes informan a los medios sobre corrupcióm oficial, cómo es el caso de David Wolpin, quien expuso el clientelismo de la administración Obama hacia el Americorps. La negativa de Obama a entregar correspondencia interna del Departamento de Justicia a la Comisión Congresional que investiga la muerte de un agente federal en el escándalo de “Fast and Furious”, constituye en sí misma evidencia circunstancial de posible violación de la ley por Obama. Nunca antes material como ese había sido negado al Congreso por privilegio ejecutivo. 

El candidato Obama, en la campaña del 2008, prometió que las negociaciones de su propuesta reforma universal del seguro médico, serían televisadas por C-SPAN. Pero todo fue discutido a puertas cerradas. Se dijo entonces que los legisladores fueron aconsejados por cabilderos, “zares” de Obama y otros individuos no electos. No hay forma de verificar estas versiones, todas negadas por políticos demócratas tan “confiables” como el ex-congresista Wiener, ex representante demócrata por New York (quien suena de nuevo cómo posible candidato). Las garantías de gente como este señor tienen la misma fuerza moral que la virginidad de las prostitutas. 

Cansada de retorcer brazos y halar pelos para obtener la pírrica victoria del Obamacare en la Cámara (5 votos entre una solida mayoría demócrata), la entonces Vocera Nancy Pelosi terminó por demandar su aprobación antes de que ese cuerpo legislativo tuviera la oportundad de leer su contenido. No culpo a Pelosi. Apuesto que ella no ha leído todavía el morrocotudo mamotreto, que tiene alrededor de 2,800 páginas.  

Apuesto que Pelosi tampoco ha leído la constitución de Estados Unidos y esa tiene sólo 42 páginas en su edición de bolsillo. Incluídas en esas páginas están todas las 28 enmiendas. 

En el año 2000 y más tarde en el 2008, el Senador McCain hizo publicos sus records de salud, incluyendo miles de páginas con los resultados de sus análisis de cáncer cutáneo. Obama, quien admite haber consumido drogas ilícitas en sus dos autobiografías y quien se esconde del público para fumar cigarrillos por no haber podido ó querido terminar el hábito, solamente produjo una nota de su médico en una hoja de 8 X 11.5” pulgadas. 

McCain publicó en el 2008 los nombres de todos los que contribuían a su campaña con menos de $200.00, aunque esto no era requerido por la ley.   Obama rehusó hacerlo, a pesar de que insistentes acusaciones afirmaban que había recibido contribuciones ilegales del extranjero.

 

 

COMENTARIOS


Creo que tenemos un presidente mentiroso y espero que este 2012 toda la poblacion de los USA habran los hojos a la hora de emitir su voto
Hace 2575 dias.

Necesito saber si estos comentarios los hacen Uds. tambien en ingles, porque tengo unos sobrinos nacidos aqui, que aunque hablan el español, no lo entienden mucho al leerlos y ellos estan con Obama, y me dicen a mi porque yo "odio" tanto a los democratas y a Obama, porque yo en FaceBook, estoy apoyando todo lo que sea en contra de Obama. Por eso me gustaria ver que toda esa informacion la haya en ingles, para que ellos se informen. Mi nombre es Miryam C. Blanco y mi e-mail es miryamc1211@yahoo.com
Hace 2576 dias.

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