RUBIO

Por Hugo J. Byrne

 

 Cuando los lectores demandan cubrir un tema o analizar un personaje de actualidad, siempre hago cuanto me es posible por complacerlos. No sólo porque es precisamente el interés de los lectores el que trato de avanzar con cada artículo, sino porque es el lector quien conoce mejor que nadie cuál es el tema que más le interesa. Tengo gran respeto por la capacidad intelectual de los lectores y contesto religiosamente su correo. Algunas semanas utilizo más tiempo contestando ese correo que escribiendo un artículo.

Un asiduo lector y un un colega de indiscutible talento me piden un trabajo sobre Marco Rubio el Senador por Florida, a quien se menciona como probable compañero de “ticket” en la candidatura presidencial del republicano y ex Gobernador de Massachussetts, Mitt Romney. Para complacerlos, aquí va.

Marco Rubio es sin la menor duda el preferido entre los conservadores del Partido Republicano y del movimiento popular llamado “Tea Party”. En las elecciones parlamentarias del 2010 Rubio obtuvo una victoria impresionante, derrotando por una mayoría absoluta (51%) al voto combinado del candidato demócrata y el saliente gobernador republicano, surgiendo prácticamente del anonimato.

Aunque no tanto. Es cierto que Rubio no era conocido por la mayor parte de los votantes floridanos, y aún menos por la nación, pero había sido no sólo miembro de la Asamblea del Estado en la capital de Florida, sino que por algún tiempo fue su presidente. Es durante esa época que supe de su existencia a través del video de un discurso en el que muy elocuentemente hacía honor a su herencia cubana-exiliada. En ese momento entendí que estaba en presencia de un líder con futuro en la arena política, incluso a nivel nacional.

Las credenciales de Marco Rubio son reales. Cabría preguntar cuáles eran las del antiguo senador por Illinois y ahora presidente, B. H. Obama: un diploma de abogado y un trabajo como “organizador social”, palabra que es un eufemismo para agitador. Después de haber incurrido en dudosas actividades en las primarias para descalificar a su oponente y ser electo a una curul senatorial por Illinois, Obama pasó dos años en el Senado sin proponer un solo proyecto. El 90% de sus votos fueron “presente”, voto neutral de quienes no tienen tiempo, o no desean estudiar las propuestas. Todo su tiempo como senador (enero 2007-enero2009) lo consume Obama en su campaña presidencial.

La elocuencia de Rubio es genuína. No requiere auxilio de teleprompters. Nunca ha incurrido en barbaridades como la afirmación obámica de que Estados Unidos tiene más de 57 estados o que en Austria se habla austriaco. Su historia no necesita adornos políticamente correctos. Sirvió en la Asamblea de Florida (Cámara de Representantes) desde el año 2000 al 2008. Cómo Senador de Estados Unidos trabaja en los Comités de Comercio, Ciencia y Transporte, Relaciones Exteriores, Inteligencia y Pequeños Negocios. Rubio trabaja duro. Sin ser perfecto es infinitamente mejor que Obama. Resultaría penoso mencionar a Biden en el mismo contexto.

Como todos los políticos desagradables a la izquierda, pero cuyas posibilidades de éxito los liberales consideran remotas, Rubio fue ignorado durante los primeros meses de su campaña senatorial hasta muy poco antes de las elecciones, cuando las encuestas ya indicaban su sorprendente e inesperada ventaja. Sólo entonces le enfilaron los cañones.

No lo han quitado de la mira desde ese momento, aunque las consecuencias de los ramplones ataques de los que ha sido víctima han resultado hasta ahora más perjudiciales a sus detractores que a él. El primero de estos fue una acusación ridícula sobre el presunto uso impropio de una tarjeta de crédito de su partido. El segundo, peor intencionado, pero aún más contraproducente, fue el imbécil intento de convertirlo, en virtud de afinidad familar, en cómplice de su cuñado en un crimen que involucraba estupefacientes.

Quien se encargó de encabezar semejante campañita fue el conglomerado televisivo Univisión, notorio defensor a capa y espada de la inmigración ilegal. Defensa que, como en el caso de su insistencia en llamar “latinos” a quienes hablamos español, no se basa en convicciones, sino en su mercenaria alianza con los empresarios que apoyan la izquierda, quienes también financian su vulgar programación.

En una reciente “entrevista-emboscada” con un periodista de ese conglomerado, Rubio rabatió todos los ridículos inuendos, volviendo literalmente la oración por pasiva. Nuestro compatriota Alfredo Cepero escribió sobre ese tema un artículo en su sitio de la Red que no tiene desperdicio. Si esa es toda la munición con que cuenta la izquierda demócrata contra Rubio, no le arriendo la ganacia.

Rubio parece hasta el momento de escribir esto, como el más adecuado candidato vicepresidencial del Partido Republicano para el próximo 6 de noviembre. Su elección hace dos años no sucedió en función de su etnia, origen nacional o la habilidad de comunicación bilingüe. El voto cubanoamericano aún sumado al de la mayoría de los emigrados venezolanos nacionalizados y el de la mitad de los colombiano-americanos que votan a la derecha del espectro político, no representa una mayoría electoral ni siquiera para el sur de Florida. Marco Rubio fue electo por la misma razón que representa la mejor contribución posible a la victoria republicana en Florida y el triunfo de Romney en noviembre.

Esa razón es su capacidad de conectar con la gente, la que no se basa sólo en elocuencia real, sino en lógica, claridad y un mensaje positivo sin paralelo en la historia reciente de Norteamérica desde noviembre de 1980.

 

 

COMENTARIOS


Marco Rubio tiene la fibra para un dia llegar a la presidencia de Estados Unidos de America. Habla con conviccion, es elocuente, con su facilidad de palabra lo que dice penetra y convence a los oyentes. Tiene un manantial de conocimientos historicos y actuales. En mi opinion, Marco Rubio es el engendro de Ronald Reagan, y en esto baso todas mis esperanzas de que cause la derrota de Obama en estas elecciones. Aunque Romney tiene muchas cualidades, no lo considero un contendiente contra Obama y esto me da que pensar. Ruego que Marco Rubio ponga el fuego, cambie mentalidades, y cause un huracan que derrote a Obama y beneficie a Romney.
Hace 2588 dias.

La politica debe desentenderse de la religión. ¿Pero ser mormon no es una clara eviudencia de cojera intelectual?
Hace 2588 dias.

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