EL PEQUEÑO TIRANO
Por Angélica Mora

 

Qué pequeño se ve desde la distancia al Comandante Raúl Castro, atrofiado en un capítulo de la historia de Cuba que jamás debió existir.

Ha dicho que Cuba es una "plaza sitiada" por sus enemigos. Sin embargo, el hermano menor del Clan se percibe internacionalmente como un terco integrante del Parque Jurassic, internado voluntariamente junto a los otros integrantes de la Cúpula Gobernante, en un pastar ridículo, todos sin levantar la cabeza del suelo.

Ese “enquilosamiento” ha impedido cualquier avance, cualquiera posibilidad de integrar el país a la marcha del tiempo. Qué puede ser más retrógrado que mantener lo que se ha probado, una y otra vez que no sirve: el monopartidismo.

Qué es más paralizante que rechazar todo cambio afirmando que:
"Renunciar al principio de un solo partido equivaldría sencillamente a legalizar al partido o los partidos del imperialismo (Estados Unidos) en el suelo patrio".

Con el agua estancada ya alcanzándole las narices, este lamentable tirano rechaza lo que podría salvarle, aduciendo un "cuco" tan pasado de moda como él. ¡Que viene el Lobo, que viene el Lobo...!


Este recurso, usado para tratar que le dé tremendo susto al pueblo, no ha sido nunca creído por los cubanos, quienes sólo respirarán aliviados si se quitan de una vez por todas, a los Castro y su cohorte de encima.

 

 

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