DÉCIMO ANIVERSARIO DE LOS ATAQUES DEL 9/11

Por Frank de Varona

 

Hace 10 años el 11 de septiembre de 2001 los Estados Unidos sufrió el peor ataque terrorista en su territorio con una pérdida de vidas de 3,017 personas y más de 6,000 heridos.

 

Recordemos los tristes eventos del 9/11. Estos atentados se describen en España y Latinoamérica como 11-S. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por 19 terroristas suicidas, miembros de la red yihadista Al Qaeda (15 eran de Arabia Saudita, dos de los Emiratos Árabes Unidos, uno de Egipto y uno del Líbano). Los aviones fueron usados como armamento en forma de cohetes por primera vez en el mundo estrellándolos contra edificios.

 

Los aviones de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines fueron los primeros en ser secuestrados. El vuelo 11 de American Airlines de un avión Boeing 767 despegó del aeropuerto de Logan de Boston rumbo a Los Ángeles llevando dos pilotos, nueve azafatas y 81 pasajeros (incluyendo los cinco terroristas). Los terroristas apuñalaron a dos azafatas y a un pasajero y usaron aerosol o spray irritante contra los otros pasajeros. Después ordenaron al resto de los pasajeros que se movieran hacia la parte de atrás del avión y les dijeron que tenían una bomba.

 

Mohamed Atta tomó control de la cabina, probablemente después de asesinar a los pilotos, y estalló el avión del vuelo 11 de American Airlines contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York a las 8:46 de la mañana. Todos a bordo y cientos en el edificio perecieron instantáneamente.

 

Otro Boeing 767 del vuelo 175 de United Airlines en otra parte del aeropuerto de Logan en Boston salió rumbo a Los Ángeles con dos pilotos, siete azafatas y 56 pasajeros (incluyendo cinco terroristas). Los terroristas usando cuchillos asesinaron a varias azafatas y a los dos pilotos. Usaron también aerosol irritante y amenazaron a los pasajeros diciendo que tenían una bomba.

 

El terrorista islámico Marwan al Shehhi chocó el avión del vuelo 175 de United Airlines contra la Torre Sur del World Trade Center a las 9:03 de la mañana. Ambas torres de 110 pisos se desplomaron matando a miles incluyendo policías y bomberos que fueron a auxiliar a las víctimas de este ataque sin precedente. La Torre Sur se desplomó a las 9:59 a.m. y la Torre Norte a las 10:28 a.m. Un tercer edificio del World Trade Center se derrumbó a las 5:20 de la tarde. Aparte de estos tres edificios 23 rascacielos adyacentes tuvieron que ser demolidos por los daños sufridos.

 

Un tercer avión Boeing 757 del vuelo 77 de American Airlines despegó del aeropuerto Washington Dulles rumbo a Los Ángeles con dos pilotos, cuatro azafatas y 58 pasajeros (incluyendo cinco terroristas). Los secuestradores usaron cuchillos y tomaron control del avión. A las 9:37 de la mañana el terrorista islámico Hani Hanjour estrelló el avión contra el Pentágono volando a una velocidad de 530 millas por hora. Todos abordo murieron instantáneamente y también 125 civiles y militares del Pentágono.

 

El cuarto avión secuestrado fue un Boeing 757 del vuelo 93 de United Airlines que salió del aeropuerto Liberty Internacional de Newark, New Jersey rumbo a San Francisco. Volando en la nave había dos pilotos, cinco azafatas y 37 pasajeros (incluyendo cuatro terroristas). Los otros tres aviones habían sido secuestrados por un equipo de cinco terroristas. Probablemente uno de los terroristas, Mohamed al Kahtani, no fue permitido entrar al aeropuerto internacional de Orlando, Florida y por lo tanto sólo había cuatro terroristas a bordo de este avión. Diez pasajeros y dos azafatas en este vuelo reportaron a familiares, amigos y colegas que los secuestradores apuñalaron a un pasajero, una azafata y a los pilotos.

 

Estos pasajeros se enteraron de los ataques contra el World Trade Center y se dieron cuenta que los terroristas estrellarían su avión contra algún edificio importante. Entonces los valientes pasajeros decidieron intentar tomar control del avión. Uno de los pasajeros, Todd Beamer, gritó “Let’s roll” a las 9:57 de la mañana y comenzó el ataque. El terrorista Ziad Jarrah, quien piloteaba el avión, comenzó a moverlo rápidamente hacia la izquierda y derecha y hacia arriba y abajo para impedir que los pasajeros llegaran a la cabina. Al ver que los pasajeros iban a penetrar la cabina, Jarrah decidió estrellarse en un campo cercano a Shanksville, Pennsylvania volando a una velocidad de 580 millas por hora. Jarrah gritó varias veces “Allah es grande” al estrellar el avión a las 10:03 de la mañana.

 

Estaban sólo a 20 minutos de Washington, D.C. El objetivo de los terroristas de este avión, como explicó posteriormente el líder de Al Qaeda, Khalid Shaikh Mohammed, quien planeó el atentado, era estrellarlo contra el Congreso de los Estados Unidos. Los pasajeros desarmados lo impidieron y salvaron muchas vidas en el Capitolio y en el Congreso.

 

Los 19 terroristas suicidas yihadistas secuestraron los cuatro aviones que volaban de un lado a otro de los Estados Unidos con el propósito de usarlos como cohetes. Estos aviones llevaban cada uno un total de 11,400 galones de gasolina y los terroristas sabían que matarían a miles de personas. Los terroristas habían burlado todas las medidas de seguridad aérea que existían en la nación para prevenir secuestros y atentados.

 

Verdaderamente el gobierno de los Estados Unidos no prestó la debida atención al peligro inminente de Al Qaida y su líder Osama bin Laden, a pesar de los ataque previos en el exterior y en nuestra nación de Al Qaida. El 26 de febrero de 1993 terroristas de Al Qaeda explotaron un camión bomba en el parqueo subterráneo de las torres gemelas del World Trade Center matando a seis personas e hiriendo a más de mil. Un agujero del tamaño de siete pisos se formó después de la explosión. Todos estos terroristas fueron capturados y condenados ante las cortes de los Estados Unidos.

 

Otros atentados planeados contra el Lincoln Tunnel y puentes en Nueva York fueron abortados por nuestros servicios de seguridad. El 7 de agosto de 1998 Al Qaeda voló las embajadas de los Estados Unidos en Nairobi, Kenya y Dar es Saalam, Tanzanía, matando a varios estadounidenses y ciudadanos esos dos países. Después, el 12 de octubre de 2000, Al Qaeda explotó un bote bomba con terroristas suicidas al lado del destructor USS Cole matando a 17 marineros e hiriendo a 39 y casi hundiendo nuestro barco de la marina de guerra en Yemen.

 

El Congreso y la rama ejecutiva de nuestra nación no actuaron rápidamente para destruir Al Qaida radicada en Afganistán. En el reporte de la Comisión del 9/11 publicado el 22 de julio de 2004 se explicó que los presidentes Bill Clinton y George W. Bush, aunque estaban conscientes del peligro que Al Qaeda representaba para nuestra nación, no dieron órdenes al Pentágono de atacar los campamentos de Al Qaeda en Afganistán con tropas especiales, con nuestra aviación o con cohetes de nuestra marina de guerra. Un ataque militar preventivo que hubiera matado a Bin Laden y la mayoría de Al Qaeda hubiera evitado la tragedia del 9/11.

 

Las dos agencias federales que existían para proteger los aviones y el espacio aéreo de los Estados Unidos no estaban preparadas para impedir este tipo de ataque de secuestro de aviones con yihadistas suicidas. El FAA (Federal Aviation Agency o Administración Federal Aeronáutica) se estableció para regular la seguridad de la aviación civil. El NORAD (North American Aerospace Defense Commando o Mando de Defensa Aérea de América del Norte) fue creado para defender el espacio aéreo, sobretodo de la Unión Soviética. Ninguna de estas dos agencias estaba preparada para afrontar un ataque de terroristas de Al Qaeda, organización no afiliada a una nación. Desafortunadamente nuestra nación estaba preparada para protegerse de la Unión Soviética durante la guerra fría, pero no para este tipo de ataques por parte de grupos terroristas.

 

Las otras agencias federales, como el FBI y la CIA, y la propia Casa Blanca bajo Clinton y Bush subestimaron el peligro inminente de estos terroristas, los cuales habían declarado la guerra a nuestra nación desde 1998. La Comisión Bipartidista del 9/11 encontró que nuestra nación falló en imaginación, política de defensa y seguridad nacional. El gobierno también falló al no intercambiar y compartir la información obtenida por algunas de sus agencias de inteligencia con el resto del gobierno y al abstenerse en dar la orden a las fuerzas armadas a que destruyeran los campamentos de los terroristas.

 

El gobierno de nuestra nación debió haber pensado que si Al Qaeda había usado camiones bombas y barcos bombas también hubiera podido usar en el futuro aviones secuestrados como armamento. Más aun cuando en Manila se descubrió un serio plan de Al Qaeda de volar con bombas varios aviones que volaban desde las Filipinas a nuestra nación.

 

Los atentados del 9/11 causaron extremo temor y confusión en toda la nación. Durante la mañana de 11 de septiembre de 2001 3,017 personas fueron asesinadas y más de 6,000 otras fueron heridas. Murieron en el World Trade Center 2,602 personas y 125 en el Pentágono. Entre las víctimas se en encontraban 343 bomberos, 23 policías de Nueva York y 37 policías de la autoridad portuaria. En los cuatro aviones estrellados murieron 263 personas. Todavía hay 24 personas en la lista de los desaparecidos.

 

Entre los muertos de las torres gemelas se encontraban 247 latinos. De estos 25 eran dominicanos, 18 colombianos, 13 ecuatorianos, 6 cubanos, 4 argentinos y un chileno. En otros sitios murieron 15 mexicanos y ciudadanos de otros países de Latinoamérica. Por suerte unas 16,000 personas pudieron escapar con vida de los edificios del World Trade Center. Las pérdidas de las dos torres gemelas de 110 plantas y los otros 23 edificios de esa zona de Nueva York y el daño al Pentágono ascendieron a varios billones de dólares.

Una semana después del 9/11 comenzaron una serie de ataques terroristas utilizando ántrax, una bacteria mortal. Terroristas enviaron ántrax a periodistas y políticos por la nación. Un total de 22 personas fueron contaminadas y cinco murieron. Estos ataques aumentaron la inseguridad del pueblo norteamericano y el clima de terror producido por los atentados del 11 de septiembre.

 

El 9/11 no sólo provocó temor en los Estados Unidos sino también por todo el mundo y en particular en los países occidentales. Agencias de inteligencia de esta nación han informado al Congreso que Al Qaeda quiere crear un Hiroshima en nuestra nación y afrontamos el peligro de ser atacados con armas de destrucción masiva nucleares, biológicas, químicas o radiactivas.

Actualmente se teme que durante el décimo aniversario del 9/11 nuestra nación sea atacada una vez más en venganza por la muerte de Osama bin Laden. Se sabe que terroristas de Yemen de Al Qaeda están preparando un ataque biológico usando ricina, una poderosa toxina que con sólo inhalarla resulta ser mortal.

 

Los presidentes Bill Clinton y George Bush se habían concentrado antes del 9/11 en mejorar la economía de nuestra nación, crear nuevos trabajos, mejorar la educación y la salud y otros asuntos domésticos. Después del 9/11 el presidente Bush, quien sólo llevaba en el poder nueve meses, se convirtió en un presidente en guerra. Declaró que nuestra nación entró en una “guerra contra el terror” a nivel mundial que duraría muchos años.

 

El impacto económico del 9/11 fue muy grande en los mercados estadounidenses y mundiales. El New York Stock Exchange en una semana perdió 1,369.7 puntos (14.3%), la cual fue la mayor caída en una semana del Dow Jones. El espacio aéreo estadounidense fue cerrado por varios días por primera vez en su historia y en otros países como Canadá. Las líneas áreas perdieron billones de dólares y el gobierno les ofreció 15,000 millones de dólares para compensar sus pérdidas. La economía de la nación cayó en una recesión económica severa como resultado de la inseguridad en esta nación y en los países occidentales. Esta recesión económica puso fin a diez años de progreso económico en los Estados Unidos y en el mundo occidental.

 

El ataque del 9/11 fue el evento más importante del siglo XXI en nuestra nación y en el mundo hasta el presente. Nos llevó a dos guerras costosísimas, en Irak y Afganistán. Se estima que la guerra de Afganistán que comenzó un mes después del 9/11 en el 2001 ha costado hasta la fecha $557 billones. Actualmente tenemos 99,000 soldados en esa nación que nos cuesta por cada soldado un gasto anual de $694,000 dólares. Invadimos a Irak en 2003 y hasta la fecha nos ha costado $823 billones. Todavía tenemos 46,000 soldados en Irak que nos cuesta $802,000 al año por cada uno.

 

En ambas guerras han muerto miles de soldados estadounidenses y han sido heridos otros miles, algunos afectados por el resto de sus vidas. En Irak y Afganistán cientos de miles de ciudadanos de esas naciones han perdido sus vidas y otros miles han sido heridos.

 

El costo de ambas guerras se estima que ha sido hasta el presente de $1.42 trillones y se han gastado billones de dólares adicionales en gastos de defensa, seguridad nacional y agencias de inteligencia. Estos gastos han incrementado la deuda nacional en agosto de 2011 a más de $14 trillones, poniendo así a nuestra economía en riesgo de una bancarrota. Actualmente por cada dólar que nuestro gobierno gasta tiene que pedir prestado 40 centavos. Esto es insostenible a largo plazo.

 

Se ha reorganizado totalmente el gobierno de esta nación creando un nuevo departamento del gabinete llamado Homeland Security (Seguridad Nacional). Se ha fortalecido al FBI, CIA, FAA, NORAD y a otras agencias federales. Se ha centralizado las diversas agencias de inteligencia para mejor compartir información y prevenir ataques de armas de destrucción masiva. Se ha creado un nuevo cargo de director nacional de inteligencia.

 

Las prioridades de nuestro gobierno han cambiado radicalmente. El presidente Bush, con el fuerte apoyo del Congreso, los dos grandes partidos políticos, la prensa y el pueblo estadounidense, decidió que la protección de la nación y los asuntos de seguridad nacional serían la misión central del gobierno. En sólo tres años, del 2001 al 2004, los gastos federales de defensa, seguridad nacional y guerras aumentaron en más del 50%. Desde entonces hasta el presente los gastos han aumentado aún más.

 

Otro cambio radical en nuestra nación fue la ley llamada Patriot Act (Ley Patriótica) que ha limitado algunas libertades y derechos constitucionales con el fin de aumentar la seguridad interna de la nación. Esta ley ha sido criticada por los defensores de los derechos civiles.

 

El gobierno de presidente Barack Obama ha continuado con la llamada guerra contra el terrorismo. El presidente Obama continuó con la guerra de Afganistán incrementado el número de soldados en esa nación. El presidente Obama esta tratando de disminuir las tropas en Irak dependiendo de la situación interna de esa nación. El presidente Obama ha expandido los ataques frecuentes de aviones sin piloto llamados drones que disparan contra terroristas islámicos en Afganistán, Irak, Pakistán, Yemen, Somalia y otros lugares. También nuestros aviones están actualmente atacando al régimen de Muammar Qadaffi en Libia en unión con aviones de la OTAN. Se espera que pronto este cruel dictador sea derrocado. Cientos de líderes de Al Qaeda han sido matados por estos aviones y cientos han sido capturados prisioneros por nuestros soldados y otras naciones aliadas en la guerra contra el terror.

 

El 2 de mayo de 2011 tropas especiales de nuestra nación violaron la soberanía de Pakistán y atacaron la mansión fortificada donde se escondía Osama bin Laden en la ciudad de Abbottabad. Miembros del gobierno de Pakistán que apoyan a Al Qaeda le dieron protección y santuario al asesino Bin Laden. En un ataque sorpresivo 79 tropas especiales de los Navy SEALs y grupos paramilitares de la CIA atacaron la mansión de Bin Laden. El máximo líder de Al Qaeda murió en este ataque al igual que otros terroristas. El cuerpo de Bin Laden fue transportado al portavión USS Carl Vinson y fue enterrado en el mar.

 

Aunque la muerte de Bin Laden fue una gran victoria para nuestra nación, Al Qaeda no ha sido destruída totalmente. Este grupo terrorista ha prometido que tomará venganza contra nuestra nación. De hecho, la coalición de facciones radicales, encabezada por Al Qaeda, anunció que ha comenzado a perpetuar cien ataques en Irak desde mediados del mes de ramadán en venganza por la muerte de su líder Bin Laden. Por esto se teme que ahora que nos aproximamos al décimo aniversario del 9/11 nuestra nación pueda sufrir un serio ataque de Al Qaeda.

 

 

 

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