SAN IGNACIO DE LOYOLA

ANIVERSARIO DE LOS VOTOS DE MONTMATRE

Fundador de la Compañía de Jesús –Jesuitas-.
«Para mayor gloria de Dios»
Por: María Teresa Villaverde Trujillo
ashiningworld@cox.net

Caballero, peregrino, apóstol, y fundador. Siempre a pie, y siempre con una ardiente pasión por Jesucristo.

 

A seis jóvenes estudiantes del colegio Santa Bárbara –Paris- los reúne en torno a su proyecto apostólico. Uno es saboyano, otro portugués y el resto españoles, jurando todos  -el 15 de agosto de 1534- los llamados votos de Montmatre: -pobreza, castidad, obediencia y peregrinaje-"Servir a Nuestro Señor Jesucristo, dejando todas las cosas del mundo".

 

El día 1 de junio de 1491 nace Iñigo López, en Loyola, provincias vascongadas, muy cerca de los pirineos. Los primeros años de su vida transcurren en la corte real y en la milicia.  El lunes de Pentecostés de 1521, -en el asedio al castillo de Pamplona- una bomba de cañón le atraviesa entre las piernas causándole graves heridas en una y dañándole también la otra.

 

Durante la convalecencia dedica su tiempo a la lectura: "La vida de Cristo" y "Flors sanctorum", libros que le ayudan a replantear su vida de soldado y caballero. Teniendo una visión de la Virgen con el Niño, toma la decisión de seguir más cerca a Jesucristo, trabajar por la evangelización y peregrinar a Tierra Santa.  Encontrarse con las huellas y los lugares de Nuestro Señor.

 

En el Monasterio de Montserrat, en Barcelona, el 24 de marzo de 1522 y ante la imagen de la Virgen cuelga su vestidura militar y abandona la basílica harapiento y descalzo, llegando a la vecina Manresa, donde vive en una cueva, en oración, ayuno y penitencia. De esta experiencia nacen los Ejercicios Espirituales.

  

El 4 de septiembre 1523 pisa la ciudad santa, la tierra de Jesús.
Promete evangelizar y así vivir el resto de sus días. Durante 1527 sufre dos procesamientos con encarcelamiento. Viaja a Salamanca donde se le prohíbe predicar y enseñar materias teológicas por no haber hecho suficientes estudios.  Marcha a Barcelona y se encamina a París.

Con la autorización del Papa Paulo III, se prepara para la ordenación sacerdotal, y una vez ordenado en  junio de 1537, organiza la peregrinación a Tierra Santa pero es suspendida por problemas bélicos. En diciembre 24 celebra su primera misa en la iglesia de Santa María la Maggiore” de Roma, la iglesia que conserva la reliquia del pesebre de Belén.

El Papa Paulo III confirma la fundación de la Compañía de Jesús -"Societatis Iesu"- el 27 de septiembre de 1540 y los primeros jesuitas son enviados a distintos lugares de Europa, creando escuelas, universidades y seminarios. Así a la par que crecía la reforma protestante, nacía también la reforma católica a la que eficaz y fielmente servirían los Jesuitas.

Al siguiente año comienza la redacción de las Constituciones de la Compañía donde se perfila disciplina, abnegación y obediencia. La razón de hacerla más evangélica. Y el esfuerzo por encontrar a Dios en todo lo creado. De La frase "Ad maiorem Dei gloriam” se adopta el lema de la Compañía: "Para la mayor gloria de Dios"


Elegido superior general de la misma viviría desde entonces en Roma. Como su fundador ejerció un fecundo  apostolado con sus escritos y con la formación de discípulos.

En algún momento Iñigo cambió su nombre por el de Ignacio, "para ser más común a las otras naciones o más universal". En 1537 aparece su primera firma como "Ignatius", y desde 1542 desaparece ya en las firmas Iñigo, su nombre de pila.

 

En la casa de la Compañía en Roma junto a la céntrica Iglesia del Gesu,
falleció súbitamente el 31 de julio de 1556, donde fue enterrado.  El Papa Paulo V lo beatifica el día 27 de septiembre de 1609.  Es canonizado el 22 de mayo de 1622 por el Papa Gregorio XV.

 

 

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